Hay quienes aseguran que el internet colapsara en unos cuantos años, y que con eso vendrá un caos total en el mundo. Yo comparto una buena parte de esta afirmación, pero no creo que sea un caos total, sino una especie de liberación, o salvación como aquella donde en la religión católica, se asignó a Noé para que realizará una arca y preservara una par de cada especie ante un diluvio que acabo con una buena parte de la raza humana, pues algo así sucederá cuando el internet deje de funcionar algún día, si es que sucede así.

Hemos visto como nos hemos hecho cada vez más dependiente de la tecnología, de los dispositivos electrónicos y de estar en un estado “Online”, para sentirnos seguros o no tener un nivel de angustia.

No solo el área social nos ha invadido el internet, la salud, la educación, los comercios y la misma seguridad se ha vista afectada. Todos dejamos un nivel de rastros de las redes sociales y nuestra vida está en manos de la vulnerabilidad del mundo virtual.

Antes con que un cerrajero colocara una de sus mejores piezas cerrajeras en nuestra propiedad era suficiente para que pudiéramos dormir tranquilos, hoy en día estar conectados, con un sistema de alarmas, vigilancia e iluminación es vital para reforzar los servicios tradicionales que realizaba un cerrajero común, ahora todo conlleva un complejo sistema integrado, que necesita estar conectado y en línea para darnos la sensación de tranquilidad y paz.

Es posible, que aquellos que han nacido en época de una tecnología excesiva, no puedan apreciar la vida mientras no existía el internet. Pero aquellos que si percibimos la vida de otro modo, sabemos que se puede seguir viviendo sin estar en línea. La invitación es a experimentar la sensación de estar fuera de línea por algunos días e incluso horas para aquellos en que la vida de otros depende de la suya.

Sé que hay personas que comparten esta emoción conmigo, cuando se experimente una especie de libertad, cuando no tienes que estar pendiente de un dispositivo y sus diversas notificaciones. Realmente es eso, ¡Libertad! Caen las cadenas invisibles de la virtualización y te hace observar el mundo que está a tu alrededor. Tu estado de ánimo cambio y puedes llegar a ver tus problemas con otro punto de vista. Estar sometido al intensidad de la internet, puede a llevarte a evadirte de la realidad, porque ya no se sabe que es real y que no lo es tanto.

Cada quien merece estar por algún tiempo desconectado, para poder percibir esta sensación; me considero que soy un esclavo más de la era tecnológica, apresado con los grilletes ante un computador, se dé que les hablo cuando les digo que quedarme sin internet parece que el mundo se nos cae a mil pedazos que debes correr a otro lugar donde debes tomar conexión, como el que necesita aire para respirar, es una especie de alucinación que nos aleja de la realidad la vida.

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